El cepillado del gato, sobre todo cuando hablamos de razas con mucho pelo, es algo que trasciende de la estética. En estado salvaje el gato perdería su pelo al pasar entre ramas, escalar por troncos y reptar por madrigueras. El gato en la ciudad no tiene esa oportunidad, por eso nosotros hemos de suplir esa función. Si no lo hacemos, el gato corre el riesgo de desarrollar problemas de piel y sobre todo, peligrosas obstrucciones intestinales.

Nuestro Self groomer esa una gran ayuda para que tu propio gato pierda parte de su pelo, como haría en la naturaleza